Domingo 12 de octubre

Comunión con Dios

Señor, ¿quién puede adorar en tu santuario? ¿Quién puede entrar a tu presencia en tu monte santo? (v. 1 ntv).


La escritura de hoy: Salmo 15 Arthur Jackson  escribe:

En su libro Man of Honor [Hombre de honor], Ray Pritchard comparte la historia de su paseo por un cementerio donde descubrió la lápida de un hombre con un homenaje extenso. Pero luego describe un epitafio más llamativo en la lápida del hijo de ese hombre: «Un hombre de integridad incuestionable». Como escribió Pritchard: «Cinco palabras para resumir toda una vida. Más de sesenta años condensados en cinco palabras. Pero, ah, qué verdad expresan».

En el Salmo 15, encontramos preguntas sobre cierto tipo de persona: «Señor, ¿quién puede adorar en tu santuario? ¿Quién puede entrar a tu presencia en tu monte santo?» (v. 1 ntv). La respuesta incluye la integridad, y lo expresa el versículo 2 en la palabra intachable: «Los que llevan una vida intachable y hacen lo correcto, los que dicen la verdad con corazón sincero». La combinación entre ambos versículos alude a la comunión con Dios. El resto del salmo resume —en términos positivos y negativos— cómo es una vida que honra a Dios.

Cuando tenemos comunión íntima con Dios, esta se manifiesta en una vida íntegra; especialmente en el trato con los demás, con la ayuda del Espíritu Santo (ver Mateo 22:34-40; 1 Juan 3:16-18). Es la forma de vivir cuando aceptamos y seguimos a Jesús, quien vivió en comunión perfecta con su Padre.

Reflexiona y ora

¿Cómo refleja tu vida tu cercanía a Dios? ¿Qué disciplinas espirituales necesitarías adoptar para tener una relación más cercana con Jesús?

Padre, que muestre mi amor a ti siendo íntegro.

Lunes 13 de octubre

Gratitud a Dios

Dad gracias al Señor, porque Él es bueno; porque para siempre es su misericordia (v. 34 LBLA).


La escritura de hoy: o1 Crónicas 16:8-14, 19-24 Lisa M. Samra  escribe:

Canadá y la isla de Santa Lucía celebran un día de Acción de Gracias en octubre. Liberia aparta un día para agradecer a principios de noviembre, mientras que Estados Unidos y Australia lo hacen a finales de ese mes. Otros países, incluidos Reino Unido, Brasil, Ruanda y Filipinas, tienen días no oficiales para fomentar la gratitud.

Hay algo poderoso respecto a las naciones que expresan gratitud de forma colectiva. Lo vemos cuando el rey David reunió a Israel para dar gracias a Dios por su presencia, protección y promesas. La celebración marcaba el regreso del «arca de Dios» (1 Crónicas 16:1), un símbolo de su presencia con ellos en Jerusalén. Al liderar a la nación en la alabanza, David le recordó la protección de Dios mientras conquistaba la tierra de Canaán (vv. 18-22), y celebraba su fidelidad en cumplir sus promesas (v. 15).

Si celebras un día de acción de gracias con amigos y familiares, haz que sea una reunión de agradecimiento y reflexión sobre cómo han experimentado la presencia, la protección y las promesas de Dios durante el año que pasó. Ya sea que vivas en un país que celebre esta fiesta o no, todos podemos apartar un tiempo para «[dar] gracias al Señor, porque Él es bueno; porque para siempre es su misericordia» (v. 34).

Reflexiona y ora

¿Cómo has experimentado la presencia, la protección o las promesas de Dios? ¿Cómo puedes expresar gratitud?

Dios, desarrolla en mí un espíritu de gratitud por todo lo que haces.

Martes 14 de octubre

Se requieren dos

Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito (v. 9 ntv).


La escritura de hoy: oEclesiastés 4:8-10 Dave Branon  escribe:

Escalar las Cascadas del Río Dunn en Jamaica es emocionante. El agua cae sobre las rocas lisas en su camino hacia el Mar Caribe. Es un desafío, ya que los escaladores luchan contra la corriente de agua para llegar a la cima. Para un joven llamado JW, era casi imposible porque tiene una minusvalía visual.

Pero JW estaba decidido a escalar, y su amigo Josiah estaba dispuesto a acompañarlo. Josiah era los ojos de JW, y le indicaba qué rocas resbaladizas evitar y dónde poner sus manos y pies. Y JW era el corazón de Josiah, al mostrarle cómo es la valentía.

Gran parte de la vida es como esa escalada intimidante; no deberíamos andar solos. El rey Salomón señala esta verdad: «Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito» (Eclesiastés 4:9 ntv). Y el pasaje sigue diciendo: «Si uno cae, el otro puede darle la mano y ayudarle» (v. 10). Josiah y JW no cayeron ni fracasaron. Juntos, alcanzaron sus metas.

El diseño de Dios para su pueblo, presentado claramente por Salomón y demostrado vívidamente por estos dos jóvenes, es que trabajemos juntos. Las tareas que Él nos llama a hacer se realizan mejor con otros, usando cada uno las habilidades que nos ha dado para que el resultado lo exalte.

Reflexiona y ora

¿Por qué es importante servir con otros? ¿Qué se siente cuando uno se une a otros para mostrar la persona y la obra de Dios a quienes nos rodean?

Dios, ayúdame a trabajar contigo y otras personas para cumplir tu misión en la tierra.

Miércoles 15 de octubre

Andar en la luz de Cristo

Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad (v. 6).


La escritura de hoy: o1 Juan 1:5-10 Karen Huang  escribe:

Cuando mis dos sobrinas eran más pequeñas, me convencían de participar en un juego después de la cena. Apagaban todas las luces, y nos movíamos a tientas en la oscuridad, agarradas unas a otras y riendo. Les gustaba asustarse decidiendo caminar en la oscuridad, pero sabiendo que podían encender la luz en cualquier momento.

En su carta a los primeros creyentes en Jesús, Juan habló sobre decidir andar en un tipo diferente de oscuridad, las «tinieblas» del pecado (1 Juan 1:6). Este andar no es una situación momentánea, sino una decisión de continuar actuando mal. Juan nos recuerda que nuestro Dios santo «es luz» y que «no hay ningunas tinieblas en él» (v. 5). Por eso, cuando decimos tener una relación con Él pero seguimos pecando intencionalmente, «mentimos» (v. 6). Jesús, la luz del mundo, vino y afirmó: «el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida» (Juan 8:12).

Por la gracia de Dios, después de haber vagado en la oscuridad espiritual y acudido a Él arrepentidos, podemos volver a andar en su luz, tanto en sus caminos como en sus propósitos. Él promete «perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad» (1 Juan 1:9). Una vida de obediencia a Dios es la única manera de disfrutar la bendición de una relación con Él y otros creyentes (v. 7).

Reflexiona y ora

¿Cuándo decidiste andar en tinieblas? ¿Cómo afectó esa decisión tu relación con Dios y con los demás?

Dios, gracias por perdonarme. Que pueda andar en tu luz.

Jueves 16 de octubre

Buscado por Dios

Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, porque no me he olvidado de tus mandamientos (v. 176).


La escritura de hoy: oSalmo 119:169-176 Marvin Williams  escribe:

David Uttal es un científico cognitivo que estudia la navegación, pero tiene problemas para orientarse en ubicaciones geográficas. Este no es un problema nuevo para él, sino que se remonta a cuando tenía trece años y se perdió durante dos días y medio en una caminata. Uttal admite que sigue siendo terrible para las direcciones simples en la vida. Pero algunos son navegadores naturales; saben exactamente dónde están y cómo llegar a su destino. Otros, como Uttal, luchan incluso con indicaciones claras y suelen perderse.

El salmista también se sintió desorientado y perdido: «Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, porque no me he olvidado de tus mandamientos» (Salmo 119:176). Se comparó con una oveja descarriada. Aunque las ovejas pueden ser criaturas valiosas, también son notoriamente rebeldes y, a veces, se alejan de su pastor. Esto hace que necesiten ser rescatadas. Las habilidades de navegación del salmista se habían deteriorado, por eso necesitaba que Dios lo buscara y le diera «entendimiento» (v. 169).

Cuando nos alejamos de Dios, Él nos ama lo suficiente como para buscarnos y guiarnos de regreso a su lado. A medida que el Señor nos ayuda a entender las Escrituras y seguimos «todos [sus] mandamientos» (v. 172), podemos evitar perdernos espiritualmente.

Reflexiona y ora

¿Cómo te has alejado de Dios y de su sabiduría? ¿De qué manera recordarás hoy sus instrucciones?

Dios, llévame de vuelta a tu lado.

Viernes 17 de octubre

El método de Dios es el amor

Compartiendo para las necesidades de los santos… (v. 13).


La escritura de hoy: oRomanos 12:9-16 Anne Cetas  escribe:

Con más tiempo libre, mi plan para los próximos meses era servir a las personas tanto como pudiera. Pero mientras ayudaba a una nueva amiga, tropecé, me caí y me fracturé el brazo. De repente, yo era la que necesitaba ayuda. El pueblo de Dios me cuidó con visitas, tarjetas, flores, llamadas telefónicas, mensajes de texto, oraciones, comidas (e incluso una caja de chocolates) y haciendo mandados. ¡No podía creer lo amables que fueron mi familia, amigos y hermanos de la iglesia! Era como si Dios estuviera diciendo: «Siéntate. Necesitas ayuda. Verás cómo es que te cuiden». Gracias a ellos, sé más sobre servir de corazón y estar agradecida a Dios por los demás.

Los hermanos en la fe me ayudaron tal como Pablo instruyó a los miembros de la iglesia en Roma (Romanos 12). Los alentó a amarse unos a otros sinceramente, honrar a los demás y compartir con los necesitados (vv. 9-13). En su carta, Pablo les enseñó doctrina, pero también compartió que la vida en Cristo no es una teología abstracta; se muestra de forma práctica en la vida diaria (caps. 12-16). El método de Dios es el amor. Recibirlo y derramarlo sobre otros es una de tantas maneras de expresar su amor a nosotros.

Al servir a nuestras iglesias y comunidades, estas serán alentadas, nosotros bendecidos y Dios alabado.

Reflexiona y ora

¿Quién necesita que lo ayudes esta semana? ¿Qué harás?

Dios, ayúdame a dar tu amor a quienes me rodean.

Sábado 18 de octubre

Una postura de oración

Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, […], y adoraron al Señor (v. 18).


La escritura de hoy: o2 Crónicas 20:5-12 Tom Felten  escribe:

Una larga batalla contra una enfermedad crónica había pasado factura a Jaime. Aunque deseaba pasar tiempo con Dios cada mañana, orando y meditando en las Escrituras, no podía encontrar una posición en su silla que no fuera dolorosa. Se movía de un lado a otro, pero sin alivio. Finalmente, desesperado, cayó de rodillas. Al hacerlo, esa postura de oración disminuyó su dolor agonizante. En las mañanas que siguieron, pasó tiempo con Dios de rodillas, sintiendo consuelo mientras clamaba a Él en oración.

Josafat, un rey de Judá, también enfrentó una batalla, pero no con el dolor sino contra enemigos peligrosos (2 Crónicas 20:1-2). «Josafat quedó aterrado […] y le suplicó al Señor que lo guiara» (v. 3 ntv). Todo Judá fue «a pedir ayuda al Señor» (v. 4). Dios oyó sus oraciones, y su Espíritu descendió sobre un levita llamado Jahaziel, quien le dio este mensaje alentador: «No temáis ni os amedrentéis […]. El Señor estará con vosotros» (vv. 15, 17). Entonces, «Josafat se inclinó rostro a tierra», y todos «se postraron delante del Señor» (v. 18).

En momentos dolorosos o desafiantes, podemos sentir la cercanía de Dios de una forma poderosa. Al someternos a su voluntad y adoptar una postura de oración en nuestros corazones, podemos hallar consuelo y paz en Él.

Reflexiona y ora

¿Cómo te ha consolado Dios cuando oraste a Él? ¿Qué dolor llevarás ante Él hoy?

Dios, gracias por encontrarte conmigo y consolarme cuando oro a ti.

Domingo 19 de octubre

Dejar las ansiedades

Echen sobre él toda su ansiedad porque él tiene cuidado de ustedes (v. 7 rva- 2015).


La escritura de hoy: o1 Pedro 5:6-9 Katara Patton  escribe:

Me acerqué al mostrador de la aerolínea para registrarme con el número de confirmación guardado en mi teléfono celular. ¡Pero mi teléfono había desaparecido! Lo había dejado en el auto que me había trasladado. Entonces, ¿cómo haría para contactarme con el conductor?

Mientras me apresuraba a conectar mi ordenador portátil al wi-fi del aeropuerto, me preocupaba que fuera demasiado tarde. Por una aplicación, mi esposo notó que no tenía el teléfono y ya me había enviado un correo electrónico, esperando que me conectara. Su correo decía: «Envíame el número del servicio de traslados y yo me encargo». Mi esposo había intervenido para ocuparse de las cosas, dándome una sensación inmediata de paz.

Esto es parte de la paz que creo que Dios quiere que disfrutemos en nuestra relación con Él por medio de Cristo. En 1 Pedro 5:7, se nos recuerda: «Echen sobre él toda su ansiedad porque él tiene cuidado de ustedes» (rva-2015). Dios quiere ocuparse de nuestras preocupaciones. ¿Por qué? Porque le interesamos mucho.

Echar nuestra ansiedad sobre Dios es una forma de humildad que reconoce que Él es mucho más capaz de manejar nuestras preocupaciones que nosotros (v. 6). Aunque surjan cosas que nos hagan sufrir (v. 10), podemos descansar en su cuidado y provisión.

Reflexiona y ora

¿Qué necesitas echar sobre Dios? ¿Cómo te alienta saber que Él se interesa en ti?

Dios, gracias por poder dejar mis preocupaciones en tus manos.